Entradas populares

domingo, 16 de enero de 2011

CURIOSIDADES. Historias de los tiempos

MAGIA EN EL JARDIN

AROMATERAPIA Y FITOTERAPIA

   En la actualidad la aromaterapia es una de medicinas alternativas o complementarias que gozan de más aceptación en occidente.  Y hay que tener en cuenta que hace medio siglo el uso terapeutico de las hierbas y los aceites esenciales eran vistos con desagrado e incluso prohibidos oficialmente, basta decir que en 1941, la British Pharmacy and Medicines Act declaró ilegal la práctica de la fitoterapia.  Pero a medida que se van conociendo los efectos secundarios perjudiciales de los medicamentos sintéticos, las esencias aromáticas y la fitoterapia están volviendo a recuperar su antigua credibilidad, estas terapias que están basadas en antiguas prácticas médicas experimentaadas a lo largo de miles de años.

   A diferencia de muchos medicamentos modernos, los remedios herbales se han estado probando a lo largo de generaciones y se ha ido tomando nota cuidadosamente de los efectos secundarios que pudieran producir.
   Estas ancestrales terapias representan una vuelta a la naturaleza, y están basadas en principios que requieren una conciencia ecológica, lo que se corresponde con el creciente interés actual por volver a la Naturaleza, y con la gran preocupación relacionada con los efectos desconocidos de ciertos productos químicos sobre el ecosistema y las consecuencias a largo plazo de nuestra explotación de los recursos naturales.



   Estas terapias alternativas se centran en un enfoque holístico o global de la salud.  Se centran en el bienestar del individuo como un todo, incluyendo su disposición mental o emocional.  Representan un apoyo psicológico durante esta época de inestabilidad, un masaje de aromaterapia puede ser un gran alivio contra las visicitudes de la vida al tiempo que ayuda a atenuar problemas de estrés, tan extendido en nuestras vidas.

   Tanto las plantas en sí como sus aceites esenciales producen efectos tanto psicológicos como fisiológicos y son muy fáciles de usar, sin mencionar que requieren poca o ninguna preparación.  Están al alcance de todos para poder emplearse de forma casera si se desea mejorar la salud y la calidad de vida.
   Es extraño que se haya perdido este caudal de conocimientos de autoayuda que ha formado parte de la vida familiar y que es la medicina popular.
   Estas formas de medicina pueden desempeñar un gran papel en el tratamiento doméstico de enfermedades cotidianas como dolores mestruales, de cabeza, eczemas y otras dolencias cutáneas y de índole leve.

   Estas terapias estimulan la responsabilidad individual, abren una puerta al autoconocimiento, así como una ventana al mundo natural.  Estamos hablando de usos medicinales de las plantas en sus distintas expresiones.

   El campo de las plantas medicinales, de las aromáticas y de la medicina natural es muy ámplio.
   La fitoterapia y la aromaterapia son como la jardinería, crean adicción: una vez que te engancha es difícil abandonarla, porque siempre hay algo nuevo que aprender y descubrir.

   Nos ofrecen una forma natural de cuidar de nuestra salud, sobre todo para prevenir enfermedades y poder utilizar los remedios caseros sencillos y seguros para tratar enfermedades cotidianas.



  La Aromaterapia consiste en la utilización de aceites esenciales puros extraidos de las plantas, en una amplia gama de tratamientos de salud y belleza y también por mero placer.  Los aceites esenciales son totalmente naturales, seguros y sencillos de utilizar.  Pero nada es tan sencillo como parece, la aromaterapia es muy compleja.  Los aceites esenciales aunque son productos puros y naturales extraidos de una sola planta, en realidad son sustancias muy potentes y complejas que deben utilizarse con mucho cuidado, conocimiento y experiencia.
   En la aromaterapia médica profesional lo que mas importa son las sustancias o los propios aceites y sus efectos bioquímicos; pero en la aromaterapia casera lo que importa es el aroma, y el placer que se obtiene de ese aroma es su principal razón de ser usados.  Entre estos dos extremos se encuentra la aromaterapia cosmética y el masaje, donde se combinan el aroma y el efecto fisiológico beneficioso de los aceites, así como la aromaterapia médica que saca partido de los efectos curativos.

   La aromaterapia es un tratamiento único por sus múltiples facetas, por ofrecer una gran variedad de usos placenteros, prácticos y terapéuticos.
   Como dijo René Maurice Gattefossé.  "Las esencias volátiles han curado a los hombres desde los albores de la humanidad...".


   La Fitoterapia es la medicina que emplea plantas para tratar molestias, afecciones o enfermedades.
   En la Fitoterapia se incluyen todas las pomadas, infusiones, cataplasmas, ungüentos, cremas o extractos que se han ido desarrollando a lo largo de la historia de la humanidad.
   Los efectos medicinales de las plantas son conocidos desde tiempos remotos.  Ante una enfermedad, un dolor o una herida, el ser humano emplea una determinada planta para curar, aliviar o sanar.  No podemos olvidar que las virtudes o propiedades medicinales de las plantas surgen de los compuestos químicos determinados presentes en su estructura, y que la mayoría de los medicamentos convencionales que se usan en la actualidad están realizados a base de estos compuestos.


   Desde muy antiguo la primera sabiduría humana se ha basado en el conocimiento de los efectos de los alimentos sobre el organismo.  Si una vez perdimos estas valiosas pistas, es hora de que comencemos a reflexionar y nos reencontremos con la primigenia, la más básica y la más práctica sabiduría, la que nos empuja hacia la vida y a la salud.

viernes, 14 de enero de 2011

CURIOSIDADES. Recetas

  RECETAS CULINARIAS

     Salsa de la Fidelidad
    
     Existe una planta que es símbolo de la fidelidad.  No todos saben que desde la más remota antigüedad, el tilo , es la especie que simboliza más que ninguna a otra el amor fiel, hace más vivos los sentimientos de amistad y contribuye a la firmeza de la unión espiritual entre un hombre y una mujer.
   Por tal motivo, probablemente, desde la antigüedad, en las plazas de los pueblos pequeños, delante de los conventos y en los espacios arbolados delante de las iglesias, perdura la costumbre de plantar una planta de tilo para simbolizar, permanentemente, la unidad cívica, la solidaridad, y la fidelidad a la comunidad y al fervor religioso.

   Todo esto no quita que, aparte de los significados simbólicos, el tilo sea una planta con multitud de virtudes terapéuticas, se utilizan las flores para hacer tisanas contra la bronquitis y los resfriados y para hacer una bebida aromática que tiene el poder de proporcionar calor y descanso a los músculos y a las articulaciones doloridos por reumatismos y por esfuerzos excesivos..  Esta es una planta que hay que tener en gran consideración, tomando por ejemplo, sobre todo a las abejas que hacen con el néctar de las flores del tilo una miel de fragancia particular inconfundible, delicadísima y con muchas virtudes terapeuticas.


   Es una planta que merece todo el respeto, además de su simbolismo y sus propiedades medicinales, es hermosa en primavera y muy sombría en verano, y bella cubierta de escarcha en invierno.  Esta planta incluso nos ofrece la oportunidad de preparar con sus flores, una salsa riquísima que, al parecer, tiene notables virtudes, entre las cuales se encuentra la de hacer más propensos a la ternura hasta a la persona más reacia a las efusiones sentimentales.

   Esto último debe ser algo cierto si se piensa que, en diversos lugares de Francia, se suele servir, durante el banquete de bodas, un plato especial compuesto de pollo asado a la brasa sobre el que se ha esparcido salsa de tilo.
   Por desgracia la estación de la floración del tilo es breve, y por lo tanto la salsa solo puede prepararse en este tiempo, que es el verano.

  Receta de la Salsa de Tilo

   Disolver en una cazuela un poco de mantequilla (como el volumen de un huevo), antes de que empiece a sofreir, mezclarlo con un vaso de vino blanco seco y dejar cocer hasta que se condense el jugo y se haya coloreado un poco. 
   Añadir cuatro o cinco cucharadas de caldo (mejor de pollo), un poco de sal y un pellizco de pimienta, tres cucharadas de nata fresca y un puñado de flores de tilo muy pasadas por la batidora y reducidas a pasta.
   Dejar que cueza todo durante diez minutos, sin hervir.
   Si la salsa resulta muy fluida, volver a ponerla al fuego con una cucharadita de harina blanca disuelta antes en un poco de caldo, para evitar que se formen grumos.
   Después de unos diez minutos, la salsa estará a punto para esparcirla sobre un pollo asado y cortado en trozos, o para condimentar ternera hervida, verdura cocida o pescado blanco.

jueves, 13 de enero de 2011

HIERBAS Y ESPECIAS. el arte de la condimentación


PESCADO.-  Al cocer pescado al vapor, se añade un manojo de hierbas frescas al líquido, por ejemplo perejil, hinojo, menta o melisa, solos o combinados.

   Se espeolvorean finas hierbas en el pescado salteado en los 3 últimos minutos, siempre que no se hayan utilizado otras hierbas.

   Se añade un poco de jenjibre, nuez moscada o pimienta inglesa al marisco.

   El pescado a la parrilla se puede untar con mayonesa de hierbas antes de asarlo.

HUEVOS Y QUESOS.-  Al hacer una tortilla o unos huevos revueltos, se añaden algunas hierbas a los huevos batidos antes de freirlos, casi al terminar se le puede agregar alguna hierba más por encima.

   Puede aumentarse el sabor de los quesos suaves, como el requesón, mezclándolos con cebolla o hierbas frescas picadas, hierbas secas, hinojo o granos de anís.  A un queso dulce se le puede poner un poco de nuez moscada, clavo en polvo y canela en polvo, cardamomo y macis (cascara de la nuez moscada).

   Un buen método para aprovechar los trozos sobrantes de una misma clase de queso es haciendo una masa con ellos junto con vino blanco seco, jerez o brandy y cualquier combinación de hierbas o especias.

   Un poco de nuez moscada o pimienta mejorará el sabor de una pasta para rebozar.

CARNES Y AVES.-  Al preparar una carne a la parrilla o asada, o bien al cocerla al vapor, debe salarse en el tramo final de la cocción, si se hace antes de que la carne esté dorada, se pierden jugos y calidad.  La pimienta puede añadirse antes. 
   Para que el ajo quede distribuido uniformemente en un asado, se machaca un diente de ajo en dos cucharadas de aceite de oliva o de mantequilla derretida, se unta con la mezcla la superficie de la carne.  Si se desea también pueden insertarse ajos en el interior de la carne haciendo cortes profundos con un cuchillo y metiéndolos en el interior y cuidando de que no salgan por encima, si se quedan fueran se quemarán y darán mal sabor al asado.  Lo mismo puede decirse para cualquier relleno de hierbas.

   Si se quiere dar mas sabor a una pieza de carne asada, también puede untarse con una salsa hecha hirviendo lentamente vino blanco o tinto o caldo, con ajo, cebollas, hierbas y especias; esta salsa debe estar todavía cañiente al añadirse a la carne.

   Si se dispone de un arbusto de romero, las ramas pueden servir de escobilla para poner aceite en un cordero asado.  De la misma forma pueden usarse unas ramas de la hierba que se prefiera para añadir a todo tipo de salsas o adobos en carnes asadas o a la parrilla, sobre todo en barbacoas y comidas al aire libre.

   También pueden aplastarse granos de pimienta en un bistec antes de asarlo a la parrilla.

   Al preparar un Kebab (plato árabe), se ponen algunas hojas de laurel en la brocheta, alternando con piezas de carne o de verduras .  En asados a la cazuela hay que agregar agún clavo o semillas de mostaza al líquido de cocción.

   El adobar carnes mejora mucho su sabor haciéndolas más tiernas.

  Para los fritos se aconseja servirlos con pan rallado condimentado.

   Al cocinar al aire libre, se echan hierbas aromáticas al fuego en los últimos minutos, el humo que despiden da un sabor muy agradable a la carne.

   El aceite de oliva para asar a la parrilla, puede prepararse dejando en él durante varios días una o dos hierbas frescas para que le comuniquen su sabor.

Recetas
   
   Pan rallado condimentado para rebozar.-  Puede emplearse para carnes, pollo, pescado o cualquier otro empanado, los ingredientes pueden variar según preferencias:

- Una taza de pan rallado fino.
- Media cucharada de sal.
- Media cucharada de paprika.
- Tres cucharadas de queso parmesano rallado.
- Media cucharada de hierba fresca picada: romero, sálvia, estragón o mejorana.

     Se mezclan bien todos los ingredientes, y listo.

   Salsa de hierbas para untar carnes.-  Para obtener una taza y media
   Debe emplearse vino tinto para buey, vino blanco para cordero, ternera o pollo.  Las hierbas pueden variar según el gusto personal.  El caldo de pollo hace una base más ligera que el de buey.  La carne no debe untarse hasta los 30 minutos de cocción.

- Una taza de caldo de pollo o de buey.
- Media taza de vino blanco o tinto.
- Un diente de ajo machacado.
- Una cucharada de tomillo o ajedrea secos.
- Media cucharada de romero picado.
- Una hoja de laurel picada.
- Media cucharada de pimienta inglesa.

     Se mezclan todos los ingredientes y se cuece a fuego lento y tapado de 5 a 10 minutos, se tiene que mantener caliente mientras se unta la carne, pero sin que llegue a hervir.

Mantequilla Maître D´Hôtel.-  Para obtener 3/4 de taza.  Para carnes a la parrilla.

- Media taza de mantequilla a temperatura ambiente.
- Dos cucharadas de perejil picado.
- Dos cucharadas de cebollinos picados.
- Dos cucharadas de zumo de limón.

   Se trabaja la mantequilla con el perejil y los cebollinos, incorporando el zumo de limón poco a poco.  Se mezcla bien.  Se envuelve en un trozo de papel encerado dándole forma de cilindro, se refrigera y se corta a rebanadas, poniendo una encima de cada porción de carne.

Mantequilla de hierbas y limón.-  Para media taza.  Para pescado hervido o a la parrilla.

- Media taza de mantequilla a temperatura ambiente.
- Una cucharada de corteza de limón rallada.
- Media cucharada de cebollinos frescos picados.
- Media cucharada de perifollo o albahaca picados.
- Una cucharada de perejil picado.

   Se trabaja la mantequilla con la corteza de limón y las hierbas hasta que se hayan mezclado por completo y se extiende sobre el pescado crudo.

Salsa de mostaza.-  Para una taza.  Para pescado, marisco y carnes frías.  Debe hacerse como mínimo dos horas antes de servir.

- Nueve cucharadas de aceite de oliva.
- Tres cucharadas de vinagre de vino blanco.
- Dos cucharadas de mostaza de Dijon.
- Un cuarto de cucharada de sal.
- Un cuarto de cucharada de pimienta blanca recién molida.
- Dos cucharadas de azúcar.
- Un octavo de cucharada de cardamomo en polvo.

   Se mezclan bien todos los ingredientes.  Se baten con un batidor de alambre o con tenedor antes de llevar a la mesa.

miércoles, 12 de enero de 2011

MAGIA EN EL JARDIN

PLANTAS CARNIVORAS





 



 

CURIOSIDADES. Recetas

RECETAS PARA HACER LA VIDA MAS COMODA

     Sobre el perejil





   Existe un dicho popular que recorre todas las lenguas europeas y que viene a decir: "la bondad es como el perejil y no cansa nunca".  Pero ¿por qué el perejil era tan célebre y valioso hace ya varios años, cuando de la cocina se hacía casi un culto y una comida no era tal si no estaba compuesta al menos de una decena de platos?, ¿por su sabor? ¿por qué ya entonces se consideraba una planta beneficiosa?.


   Probablemente la razón que ha determinado una tan rápida difusión del perejil hay que atribuirla a sus propiedades curativas, ya en la Edad Media se aconsejaba su uso para casos de afecciones renales y para curar llagas y quemaduras.  El mismísimo Carlo Magno, en un edicto, exhortaba a los ciudadanos a cultivar esta planta en los jardines para que todos pudiesen disponer de una buena medicina, sin trabajos ni gastos.  De aquí a apreciar al perejil gastronómicamente el paso fué corto, y se tomó pronto la costumbre de poner un poco de perejil en cada comida.  Pero hoy no podemos contentarnos con simples creencias y, en general, deseamos una explicación lo más científica posible para cada consejo que tiene que ver con nuestra salud; observamos por tanto el modesto perejil a través del microscopio y descubrimos que contiene una considerable cantidad de vitaminas C y A ( muy adecuadas para la vista) y de apiol, que es un antifebrífugo muy eficaz.

     Veamos como se pueden usar las hojas del Petroselinum hortense para aliviar los ojos cansados y enrojecidos.

   Receta
   Tomar un manojo de hojas frescas de perejil, lavarlas bien y secarlas con papel de cocina, luego pasar las hojas por una batidora durante unos minutos, hasta reducirlo a una especie de ungüento, si el emplasto resulta demasiado seco añadiremos un poco de agua de rosas o de manzanilla tibia.  Extender el compuesto sobre una gasa y poner el emplasto sobre los ojos inflamados, manateniendolos, naturalmente, cerrados.  Dejar actuar durante media hora y repetir durante varios días, usando cada vez perejil fresco.  Este tratamiento es muy útil incluso en los casos de catarro de ojos y para quien padece cataratas.

martes, 11 de enero de 2011

MAGIA EN EL JARDIN

  DEVORANDO EL MUNDO

      Nací con la boca abierta...
entrando a este mundo jugoso
de duraznos y limones y sol maduro
y esta rosada y secreta carne de mujer,
este mundo donde la cena está
en el aliento del desierto sutil
en las especias del mar distante
que flotan en el sueño tarde en la noche

     Nací en alguna parte entre
el cerebro y la granada
saboreando las texturas deliciosas
de cabello y manos y ojos,
nací del guisado del corazón,
del lecho infinito, para caminar
sobre esta tierra infinita.
 
     Quiero alimentarte con las flores de hielo
de esta ventana de invierno,
los aromas de muchas sopas,
el perfume de velas sagradas
que por esta casa de cedro me persigue.
     Quiero alimentarte con la lavanda
que se desprende de ciertos poemas,
y de la canela de manzana asándose,
y el placer simple que vemos
en el cielo cuando nos enamoramos.

       Quiero alimentarte con la tierra acre
donde coseché ajos,
quiero alimentarte de memorias
surgiendo de los troncos de álamo
cuando los parto
y del humo de piñones
que se junta en torno a la casa en una noche quieta,
y los crisantemos en la puerta de la cocina.
      Fragmento, James Tipton (1995)